¿Merece la pena ir a Coyoacán, el oasis colonial en mitad de la megaciudad de México?
¿Vas a visitar Ciudad de México y te preguntas si merece la pena ir hasta el barrio de Coyoacán? Pues te digo que poner un pie en Coyoacán es experimentar un contraste fascinante. De pronto la prisa, el tráfico, los rascacielos y el rugido de la gran capital de México desaparecen para dar paso a un lugar que parece un verdadero pueblecito colonial.

Sus calles empedradas y tranquilas, sus fachadas de colores vivos, sus plazas arboladas y su ritmo de vida pausado hacen que te olvides por completo de que estás en el corazón de una de las metrópolis más gigantescas del mundo. Coyoacán tiene un encanto y una personalidad que enamora a primera vista.

A continuación, te cuento cómo fue nuestro paseo por sus plazas, el descubrimiento de su increíble iglesia y mi opinión sobre qué ver si visitas este rincón tan especial con el tiempo justo.
Nosotros la visitamos como parte de un tour organizado que también incluía un paseo en trajinera por los canales de Xochimilco. Tras este alegre paseo en esta típica embarcación y hacer una breve parada por la zona universitaria, nuestro tour organizado nos llevó directamente al histórico barrio de Coyoacán.
Si quieres conocer cuál fue el tour que contratamos nosotros (el cual te recomiendo totalmente), aquí te lo dejo, por si te animas a reservar el mismo: Viaje a Xochimilco y Coyoacán Colonial. Es el único que encontré que sólo durara 5 horas
Si además quieres saber todo los que vimos en nuestros 3 días INTENSOS en la capital mexicana, no te pierdas nuestro post donde te contamos al detalle todo lo que puedes hacer y ver en 3 días si te organizas bien,
Qué ver en el barrio de Coyoacán
Estuvimos apenas un par de horas en el barrio, pero fue tiempo aceptable para ser capaces de captar su esencia
El tour nos llevó directamente al corazón del Barrio
La Plaza Hidalgo
En la Plaza Hidalgo no te puedes perder las letras gigantes y coloridas de «COYOACÁN», que son una parada obligatoria para una foto (recuerda que somos “turistas sin complejos”, ése es nuestro lema).

Justo detrás de estas letras se encuentra un precioso quiosco colonial con cúpula, el típico templete donde tradicionalmente se instalaba la orquesta para amenizar las tardes de los vecinos.

El Jardín Centenario
A unos pasos de la Plaza Hidalgo está el Jardín Centenario, en el que se encuentra la Fuente de los Coyotes , el gran símbolo del barrio (ya que Coyoacán significa «lugar de coyotes» en náhuatl).

El Jardín Centenario es un espacio verde y lleno de sombras donde podrás sentarte a relajarte y ver el devenir de turistas y locales. Es un parque precioso.


Casa Cortés
En la misma Plaza visitamos también el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, un edificio colonial precioso que hoy funciona como sede de las oficinas municipales de Coyoacán.

Popularmente todo el mundo lo conoce como la «Casa de Cortés», aunque es una denominación más popular y simbólica que del todo precisa. La leyenda cuenta que allí vivió Hernán Cortés tras la caída de Tenochtitlan y que desde ese punto se estableció el primer gobierno del Valle de México. Sin embargo, el edificio actual se levantó mucho después, en el siglo XVIII, pero heredó ese nombre popular porque se construyó sobre los terrenos que pertenecieron a la sede administrativa del conquistador.
Entramos a echar un vistazo y allí nos encontramos con estas estatuas a tamaño real de Frida Khalo y Diego Rivera, así que no dejamos pasar la oportunidad de inmortalizarnos junto a ellos.

También en el interior pudimos ver un mural impresionante que narra la historia prehispánica de Coyoacán, además de otros frescos sobre los primeros años de la época colonial. Es una parada muy rápida, gratuita y muy interesante para meterte en la historia del lugar.

Parroquia de San Juan Bautista
Al salir de Casa Cortés fuimos hacia la Iglesia que vimos en la misma Plaza. Estuvimos a punto de no entrar por falta de tiempo, ¡y nos habríamos arrepentido muchísimo! Por fuera es bonita, pero pero es su interior lo que realmente sorprende. No te esperas entrar a una iglesia tan preciosa, y más teniendo en cuenta que se trata de una iglesia de barrio: sus techos, sus detalles dorados y su arquitectura colonial son espectaculares. Si vais, no cometáis el error de quedaros sólo en la fachada.



Toda esta zona de la plaza y sus calles aledañas está llenísima de vida, repleta de taquerías, cervecerías, cafeterías y terrazas fantásticas para tomar algo a cualquier hora.

Dónde comer en el barrio de Coyoacán
Como llegamos justo a la hora de comer, dedicamos parte de nuestra visita a sentarnos a disfrutar de la gastronomía local. Comimos en la Cervecería de Barrio, un restaurante situado justo al lado de la plaza principal.

Ya habíamos probado esta misma cadena en el Centro Histórico de Ciudad de México y, como nos había gustado mucho, al ver que tenían local en Coyoacán no nos lo pensamos dos veces. Os lo recomiendo totalmente: comimos de maravilla, el local es precioso y la atención de nuestro camarero fue maravillosa. Le dijimos que íbamos con el tiempo justo, ya que la parada en Coyoacán era corta, e hizo lo imposible por traernos los platos en el menor tiempo posible. Gracias a él pudimos disfrutar de una agradable comida, a pesar de las prisas.
¿Y qué pasa con la Casa Azul de Frida Kahlo?
Sé que la visita estrella de la gran mayoría de las excursiones a Coyoacán es el Museo Frida Kahlo (La Casa Azul). Sin embargo, en nuestro caso, al haber contratado el tour exprés para poder aprovechar la tarde en el Museo de Antropología, la entrada al interior no estaba incluida.
El tour nos llevó hasta la misma puerta de la casa, donde nos hicimos de nuevo la foto de rigor. Para nosotros fue más que suficiente: preferíamos exprimir el tiempo en el Museo en lugar de invertir este tiempo visitando la famosa Casa. Pero ello se debió a que, al estar únicamente 3 días en Ciudad de México, tuvimos que priorizar lugares que visitar.

Si tú eres un gran fan de Frida Kahlo o de su obra, seguramente te gustará la idea de visitar el lugar donde vivió. Si vas por tu cuenta, debes reservar con bastante antelación para entrar, porque es una visita muy demandada y las entradas se agotan rápidamente. Si vas con un tour organizado, asegúrate que incluya la visita.
Nuestra conclusión sobre Coyoacán
Fue una visita corta, pero muy agradable. Coyoacán nos pareció un barrio colonial muy bonito, tranquilo y lleno de color y de historia. Si estás organizando tu viaje a Ciudad de México, reservar como mínimo un par de horas para pasear por sus plazas, fotografiar sus letras de colores, entrar a su iglesia y comer en alguno de sus muchos locales, es un acierto seguro.