Rumbo y Seguido

Hola, soy Isabel Nieves, redactora de este blog y madre de Miguel Ángel, quien realiza toda la parte técnica para que luzca así de bonito

sobre nosotros 1

Somos de Almería y desde esta ciudad te vamos a ir contando poco a poco nuestras aventuras por el mundo.

Durante mucho tiempo, viajar fue para mí un sueño inalcanzable. En mi familia, como en tantas otras de mi entorno, hacer las maletas era un lujo que simplemente no nos podíamos permitir. Por eso, no fue hasta que empecé a trabajar cuando pude, por fin, empezar a cumplir mi sueño.

Hoy, a mis 52 años, y después de unos cuantos viajes a mis espaldas, mi filosofía es clara: lo importante no es sólo el destino, sino mantener siempre encendida la chispa de la próxima escapada. Es esa alegría de saber que muy pronto vendrá otra aventura. Por eso, disfruto el viaje tanto realizándolo, como en el momento de prepararlo.

Mi hijo, que ahora tiene sólo 18 años, ha tenido más suerte que yo y ha tenido la oportunidad de viajar desde pequeñito. Sin embargo, y muy a mi pesar, tengo que reconocer que no ha salido tan viajero como yo. Y no es porque yo haga tantísimos viajes, porque hay infinidad de personas que viaja muchísimo más que yo. Pero, a ganas, no me gana nadie….

Mi forma de ver el mundo de los viajes

He recorrido gran parte de Europa, me he asomado a África y he cruzado «El Charco» para descubrir varios rincones del Continente Americano.

Asia sigue siendo mi gran asignatura pendiente. Estoy deseando «aprobarla» y quitarme esa espinita, pero es que el mundo es tan enorme, hay tantos lugares maravillosos por descubrir, que «no me da la vida» (ni tampoco el presupuesto). En cualquier caso, espero ir muy pronto y empezar a conocer un continente que imagino impresionante.

Tengo que reconocer que mis viajes favoritos son los que comparto a solas con mi marido, aunque disfruto muchísimo también con otro tipo de viajes. Solemos hacer un viaje familiar al año con nuestro hijo y mi hermana, y siempre han sido grandes viajes. Hemos vivido grandes experiencias navideñas con nuestros amigos de Chiclana e, incluso, me he escapado en varias ocasiones a solas con mis amigas. De todos estos viajes guardo grandes recuerdos. Pero tengo un cariño especial a los viajes que he realizado con mi hermana y mi madre, solas las tres. Para mi madre han sido momentos únicos y especiales en su vida, y sólo por eso, lo han sido también para mí. Haberla visto disfrutar tanto, no tiene precio.

Aun así, hay que reconocer que viajar no es siempre tan idílico como lo pintan los blogueros o youtubers. A veces algo se tuerce y surgen quebraderos de cabeza mientras buscas una solución. Otras veces estás tan cansado que ya no aprecias los lugares que visitas y en más de una ocasión te gustaría estar en ese momento tumbado en el sofá de tu casa. Pero, al final, la balanza siempre es positiva. Dicen que la mente solo conserva los buenos momentos y borra los malos. Eso nos ocurre a todos. Por eso, atesoramos en el recuerdo lo mejor de cada aventura y sólo pensamos en diseñar la próxima.

¿Por qué ahora un blog?

Después de tantos kilómetros, nunca se me había pasado por la cabeza escribir sobre ello. Sin embargo, en 2026 he tenido la necesidad de probar y lanzarme a esta aventura digital. Este proyecto es, en realidad, un equipo de dos: mi hijo es el motor técnico que ha creado esta web y quien me ayuda a montar cada detalle, mientras yo me encargo de dar vida a las historias.

Al ser Canadá mi gran viaje más reciente y tener los recuerdos tan frescos, he decidido empezar por él. No me imaginaba que crear un blog iba a ser un trabajo tan duro y complicado y que me iba a llevar tanto tiempo darle forma. Precisamente por eso tengo el enorme deseo de que os guste. Os aseguro que le he puesto todo el cariño del mundo.

Este blog nace como un hobby a ratos, entre las responsabilidades de mi trabajo, mi casa, y el día a día en general. He empezado por tierras canadienses, pero en mi mente ya hay una larga lista de destinos a los que quiero dar forma junto a mi hijo en cuanto el tiempo nos lo permita.

Sin etiquetas: Somos turistas

Aquí no encontrarás lecciones de «exploradora experta», sino la experiencia real de alguien que disfruta planeando la ruta desde el salón de su casa. En un mundo lleno de etiquetas en el que parece que queda mejor decir que te consideras «viajero«, yo lo tengo claro: SOMOS TURISTAS. Disfrutamos de las calles, plazas y monumentos, no nos queremos perder los lugares más visitados por el común de los mortales, nos sorprenden las curiosidades de los diferentes países y nos asombramos con lo que otros dan por sentado.

¡Acompáñame en mi próximo destino!