Consejos prácticos si viajas a Canadá
¿Vas a viajar a este maravilloso país y necesitas información para exprimirlo al máximo? Sigue estos consejos prácticos para viajar a Canadá, y empieza a planificar tu ruta hoy mismo.
Índice
Consejos para conducir en Canadá: semáforos
Cómo echar gasolina en Canadá: el sistema de prepago
El mejor sitio para comprar sirope de arce
Este post forma parte de nuestra Ruta de 14 días por el Este de Canadá: Guía real de Tadoussac a Niágara. ¡Échale un vistazo para ver el itinerario completo!

Seguro de viaje
Aunque creo que no se trate de un requisito obligatorio para entrar al país, para mí es totalmente imprescindible contratar un seguro médico.
La sanidad en Canadá es carísima. Cualquier tontería, como un esguince o una mala digestión que te obligue a ir a urgencias, te puede costar miles de euros. ¡Imagínate una operación urgente de apendicitis!
No merece la pena arriesgarse. Nosotros siempre viajamos con un buen seguro que cubra gastos médicos elevados. Es de esas cosas que pagas esperando no tener que usarlas nunca, pero que te dan la tranquilidad de que, si pasa algo, no te arruina el viaje.
Dinero
La moneda oficial del país es el dólar canadiense. Nosotros no llevamos nada cambiado desde España. Preferimos entrar en una oficina de cambio en Montreal y cambiar solo 100 euros. Sabíamos que la gran mayoría de los pagos los haríamos con tarjeta, así que decidimos que solo cambiaríamos más cuando agotáramos ese efectivo inicial.
Siempre conviene llevar algo de moneda local por si te encuentras en un establecimiento que no acepte tarjeta. Para nuestra sorpresa, en 14 días solo vimos dos ocasiones en las que el efectivo era obligatorio:
- En el barco por las Mil Islas: Al ir a comprar unos refrescos, nos indicaron que solo aceptaban efectivo.
- En el funicular de Quebec: Vimos un cartel donde se avisaba de que para subir o bajar de la ciudad alta solo aceptaban cash (aunque nosotros no llegamos a usarlo).
En todos los demás casos pudimos pagar con tarjeta sin problemas. Ya que guardamos los dólares «por si acaso» desde el primer día, al final del viaje tuvimos que obligarnos a gastarlos para no traer la moneda de vuelta a España.
Clima
Nosotros viajamos del 27 de junio al 10 de julio. Durante los primeros cuatro días usamos pantalón largo y chaqueta fina. Sin embargo, a partir del quinto día el tiempo cambió a verano total: pantalones cortos y manga corta exclusivamente.
En Toronto y las Cataratas del Niágara hizo muchísimo calor, tanto como el que podemos tener en el sur de España cualquier día de verano.
Un aviso importante: Si decidís hacer la excursión de las ballenas, id muy, muy abrigados. Nosotros íbamos preparados y, aun así, pasamos bastante frío.
Podéis leer más detalles sobre esta experiencia en mi post Rumbo a Tadoussac bajo la lluvia.
Enchufes
Si viajas desde España (o cualquier parte de Europa), éste es un tema que tienes que solucionar antes de subir al avión. No esperes a llegar allí, porque buscarlos en el destino es perder un tiempo precioso de vacaciones.
El tipo de clavija
En Canadá se utilizan los enchufes de tipo A y tipo B. Son esas clavijas de dos patillas planas (y a veces una tercera redonda para la toma de tierra).
Consejo real: Compra un par de adaptadores universales o específicos para EE. UU./Canadá en Amazon o en cualquier ferretería antes de salir.
El voltaje (Cuidado aquí)
Esto es lo más importante: en España funcionamos a 230V, pero en Canadá funcionan a 120V.
- Móviles, cámaras y ordenadores: Hoy en día casi todos son «bitensión», así que se cargarán igual (aunque quizás un poco más lento).
- Secadores: Si tu secador no tiene un selector de voltaje, allí no tendrá fuerza y casi no echará aire, o peor, se puede estropear.
El truco del «ladrón» o regleta
Este es el mejor consejo que me dieron: no compres cinco adaptadores. Compra uno bueno, y llévate desde España una regleta o «ladrón». Así, solo necesitas un adaptador para el enchufe de la pared del hotel y en la regleta puedes conectar todos los móviles, el reloj y la batería de la cámara a la vez.
Consejos para conducir en Canadá: semáforos
En Europa, los semáforos suelen estar justo en la línea donde tienes que detener el coche. En Canadá (y en EE. UU.), los semáforos están colgados en medio del cruce o incluso en la acera de enfrente.
El motivo: Esto se hace para que, una vez que estés parado en la línea de detención, no tengas que «romperte el cuello» mirando hacia arriba para ver cuándo cambia a verde. Los tienes justo delante de tus ojos, al otro lado de la intersección.
El peligro para el novato: Como el semáforo está tan lejos (al otro lado del cruce), si no te fijas en la línea pintada en el suelo, ¡puedes acabar parando el coche en mitad de la intersección!
Cómo echar gasolina en Canadá: el sistema de prepago
Una de las cosas que más nos llamó la atención fue el sistema para repostar. A diferencia de España, donde normalmente echas gasolina y luego vas a la caja a pagar, en Canadá el sistema es de prepago obligatorio.
¿Cómo funciona?
- En el surtidor: Introduces tu tarjeta de crédito o débito antes de descolgar la manguera.
- La autorización: El sistema te preguntará cuánto quieres echar (puedes seleccionar un importe fijo o marcar la opción de «Lleno/Full»). En ese momento, la máquina hace una pre-autorización en tu tarjeta (suele retener un importe máximo, por ejemplo 100 o 150 dólares, o bien la cantidad que tú has marcado).
- El repostaje: Una vez autorizado, ya puedes echar la gasolina.
- La devolución automática: Aquí viene lo que más nos sorprendió: si has autorizado 100 dólares pero solo te han cabido 60 en el depósito, el sistema te devuelve la diferencia al momento. No tienes que hacer nada; la máquina detecta el importe real y ajusta el cargo en tu tarjeta de forma automática. ¡Es comodísimo una vez que le pillas el truco!
Nosotros, la primera vez, como no lo sabíamos, estábamos muy mosqueados con este método. Hasta que vimos la devolución del importe sobrante en la tarjeta, no entendimos cómo funcionaba. Una vez lo sabes, la verdad es que es un método muy práctico.
Cómo tener internet en Canadá (y nuestra experiencia real)
Para nosotros era fundamental tener conexión desde el minuto uno, así que llevamos contratada la eSIM de Holafly. Es muy cómodo, porque la activas con un QR y listo, pero aquí va nuestra opinión sincera sobre el rendimiento:
¿Funcionó? Sí.
No llegamos a quedarnos totalmente desconectados en ningún momento.
El problema: La velocidad
En muchísimas ocasiones la conexión iba extremadamente lenta. En cuanto te alejabas un poco de los centros urbanos o entrabas en carreteras secundarias, navegar por internet o subir fotos se convertía en una prueba de paciencia
Veredicto
Sirve para salir del paso y para que el GPS (si ya tiene la ruta cargada) funcione, pero no esperéis una velocidad de 5G constante.
💡 El consejo de oro
Como la velocidad falla, no confiéis en que el mapa cargue al momento en mitad de la carretera. Descargad los mapas de Google Maps para uso offline antes de salir del hotel. Os ahorrará muchos nervios cuando la conexión se ponga perezosa.
Otras alternativas
Si necesitáis una conexión muy estable por trabajo o seguridad, otra opción es comprar una tarjeta SIM local al llegar, aunque suele ser un proceso algo más pesado que el código QR.
Ahorro familiar: Cómo lo gestionamos nosotros
En 2025 mi marido y yo no teníamos móviles que aceptaran tarjetas e-SIM. Sin embargo, los móviles de mi hermana y mi hijo, que eran más nuevos, sí las aceptaban.
Resolvimos el problema de una forma muy práctica y además nos ahorramos algo de dinero:
Estrategia 2×4
Compramos solo dos tarjetas de Holafly.
Compartir
Dos de nosotros llevábamos la tarjeta principal y los otros dos nos conectábamos a través de la opción de «compartir datos» (punto de acceso Wi-Fi) de los móviles principales.
El resultado
Funcionó perfectamente para lo básico. Eso sí, tened en cuenta que si la conexión ya es lenta de por sí en algunas zonas de Canadá, al compartirla con otro dispositivo puede ir un poco más despacio aún, pero para consultar mapas o enviar mensajes por WhatsApp es más que suficiente.
💡 Consejo extra
Si vais a hacer esto, aseguraos de que los móviles que comparten datos tengan una buena batería o llevad una batería externa a mano, porque la función de compartir internet consume bastante energía.
Logística de conexión: Datos en ruta vs. Wi-Fi en el hotel
Para terminar de organizar vuestro plan de internet, es importante diferenciar entre estar «conectados» y estar «operativos».
- Sin línea de teléfono tradicional: Al usar tarjetas de datos (eSIM), no teníamos un número de teléfono canadiense para hacer llamadas convencionales. Todo lo gestionábamos a través de internet.
- El Wi-Fi de los hoteles, nuestro mejor aliado: En todos los hoteles y alojamientos de Canadá tuvimos una conexión Wi-Fi buena.
- Gestión de archivos: Reservábamos el Wi-Fi de los hoteles para las tareas pesadas: subir las fotos del día a la nube, enviar vídeos y hacer las videollamadas a la familia en España. Con la lentitud que a veces tenía la tarjeta en la carretera, intentar hacer una videollamada fuera del hotel habría sido complicado.
💡 Consejo: No gastéis los datos de vuestra tarjeta subiendo fotos a las redes sociales mientras vais en el coche. Esperad a llegar al hotel; vuestra batería y vuestra paciencia os lo agradecerán.
El mejor sitio para comprar sirope de arce: el supermercado
Si queréis traer el famoso «oro líquido» de Canadá como regalo o para vosotros mismos, os voy a dar el mejor consejo para ahorrar: no lo compréis en las tiendas de souvenirs de las zonas turísticas.
- El precio: En las tiendas del Viejo Quebec o de Montreal, los botes suelen ser más pequeños, con diseños muy bonitos (en forma de hoja de arce), pero el precio es caro.
- La opción inteligente: Id a un supermercado local. Allí encontraréis sirope de arce de calidad excelente a un precio mucho menor.
Guía de propinas en Canadá: todo lo que necesitas saber
¿Cuánto hay que dejar?
Lo normal es moverse entre el 15% y el 18% sobre el precio antes de impuestos.
- 15%: Es el estándar para un servicio correcto.
- 18% – 20%: Si el servicio ha sido excepcional.
- Menos del 15%: Se interpreta como que algo ha ido mal o no estás satisfecho.
¿Cómo se paga la propina en la tarjeta?
Es lo más cómodo del mundo. Cuando pides la cuenta, te traen el datáfono y, tras que marque el importe el camarero, la propia máquina te da tres opciones antes de acercar la tarjeta:
- Porcentaje: Eliges 15%, 18%, etc., y la máquina hace el cálculo sola.
- Importe fijo: Escribes tú la cifra exacta que quieres dejar de propina.
- Sin propina: Existe la opción, pero se usa solo en sitios muy específicos (como comida para llevar)
Diferencias entre las propinas en Quebec y Ontario
Ojo con los datáfonos: en nuestro viaje, observamos que en Quebec las opciones suelen empezar en el 15%, pero en Ontario la cosa sube y la mayoría de las máquinas sugerían un 18% como mínimo.
El mito de los mosquitos: ¿es para tanto?
Habíamos leído tanto sobre los feroces mosquitos canadienses que íbamos preparados para la guerra. Sin embargo, nuestra experiencia fue mucho mejor de lo esperado gracias a una buena prevención:
El repelente «Made in Spain»: No nos hizo falta comprar nada allí. Llevamos desde España un repelente extra fuerte y nos funcionó de maravilla. Lo aplicábamos siempre antes de entrar en zonas de bosque o lagos y fue mano de santo, con la siguiente excepción:
- El incidente del «Silent Lake Provincial Park»: para saber qué pasó aquí, id a mi post Día 12: Del rugido del agua a la paz del Lago Paudash, muy cerca de Algonquin Park
💡 Mi consejo: No os obsesionéis comprando productos allí si ya tenéis un buen repelente fuerte en casa. Eso sí, ¡no olvidéis de ponéroslo ni un solo día, por muy «tranquilo» que parezca el parque!
Osos en Canadá
Estos consejos los he encontrado en internet. Afortunadamente, no hablo por mi propia experiencia.
En Canadá, encontrarse con un oso es una posibilidad real, sobre todo en zonas como La Mauricie o los bosques del norte. Aunque verlos impresiona, lo más importante es no perder los papeles.
🐻 ¿Qué hacer si te encuentras con un oso?
Lo primero es saber que los osos, por lo general, no quieren líos. Si te ven, suelen preferir irse por donde han venido. El problema viene si les pillas por sorpresa o si creen que vas a por sus crías
1. Si lo ves a lo lejos y él no te ha visto
- No te acerques: Por muy bonita que sea la foto, mantén la distancia.
- Retírate sin hacer ruido: Da media vuelta con calma y aléjate del lugar por donde has venido
2. Si el oso te ha visto
- Mantén la calma: No grites ni hagas movimientos bruscos.
- Habla con voz suave y monótona: Dile algo como: «Hola osito, ya me voy…». No es para que te entienda, sino para que sepa que eres un humano y no una presa o un animal agresivo.
- Nunca le des la espalda ni corras: Si corres, despertarás su instinto de cazador (y ellos corren mucho más que tú, incluso cuesta arriba).
- Retírate caminando hacia atrás: Mantén siempre el contacto visual con él, pero sin desafiarlo (no le mires fijamente a los ojos de forma agresiva).
El consejo de oro: «Hazte notar»
La mejor forma de evitar un encuentro es que el oso te oiga antes de verte. En Canadá es muy común ver a los senderistas con «cascabeles para osos» en las mochilas, o simplemente hablando alto, cantando o haciendo ruido al caminar por zonas de vegetación densa.
💡 Dato curioso: Si el oso se pone de pie sobre sus patas traseras, no suele ser para atacar, sino para olfatear mejor y ver quién eres. Es su forma de cotillear.
Cómo parecer «más grande» ante un oso
Si el oso se queda quieto mirándote o empieza a acercarse, tienes que convencerlo de que eres una «amenaza» o, al menos, alguien demasiado grande para molestar:
- Levanta los brazos: Ábrelos y levántalos por encima de la cabeza. Esto rompe tu silueta humana y te hace parecer mucho más ancho y alto.
- Agrupaos: Si vais en familia, como vosotros, poneos todos juntos. No os separéis. Al juntaros, el oso ve una «masa» grande en lugar de individuos pequeños, lo cual impone mucho más.
- Usa tu ropa: Si llevas una chaqueta abierta, puedes sujetarla por los extremos con los brazos en alto para duplicar tu tamaño visual.
Otras reglas de oro en el bosque:
- Nunca dejes comida fuera: Los osos tienen un olfato increíble. En los parques nacionales verás que las papeleras tienen cierres especiales «anti-osos». Si haces un pícnic, asegúrate de no dejar ni una miga; un oso que asocia humanos con comida es un oso peligroso.
- Si el oso se acerca: Si a pesar de tus esfuerzos por parecer grande sigue acercándose, empieza a elevar el tono de voz. No grites con pánico (agudo), sino con voz firme, fuerte y autoritaria.
Échale un vistazo al post Requisitos para viajar a Canadá
Échale un vistazo al post Curiosidades y cosas a tener en cuenta en Canadá