Dónde cenar o tomar algo en la Plaza Garibaldi

Si estás buscando un sitio realmente auténtico en la Plaza Garibaldi, debes saber que está rodeada de lugares con mucha solera, aunque los dos lugares más famosos son el Salón Tenampa y el Mercado de San Camilito. No obstante, hay otros muchos lugares increíbles para pasar un rato al más puro estilo mexicano. Sigue leyendo, y los descubrirás….
Por cierto, no te pierdas nuestro post donde te explicamos todo sobre esta famosa Plaza: dónde está, si es peligroso ir por tu cuenta, y cuál es el mejor día para ir.

Contenido
El Museo del Tequila y el Mezcal
El Salón Tenampa

¿Por qué el Salón Tenampa es tan famoso?
Durante las décadas de los 40 y 50 (la época de Oro del cine mexicano), el Tenampa se convirtió en el punto de encuentro de las más grandes estrellas del país. Mitos de la música como Pedro Infante, Jorge Negrete, José Alfredo Jiménez y Chavela Vargas no sólo grababan películas allí, sino que iban a ahogar sus penas, beber tequila y componer sus canciones en esas mismas mesas.
Chavela Vargas solía decir que pasar una noche en el Tenampa era un ritual obligatorio, y el mismísimo compositor José Alfredo Jiménez le dedicó una de sus canciones más famosas (titulada precisamente «Mi Tenampa»)
Entrar hoy en día es como viajar en el tiempo. Sus paredes están cubiertas de murales coloridos que rinden homenaje a todas estas leyendas que alguna vez se sentaron allí. No podía faltar nuestra querida Rocío Dúrcal en sus paredes. Pero me sorprendió gratamente ver también a Natalia Jiménez, la que fuera cantante del grupo La Quinta Estación. En México triunfó realmente y allí la quieren mucho.

Mariachis dentro del Tenampa
Dentro del Tenampa encontrarás un grupo de mariachis que van cantando de mesa en mesa, amenizando la velada. No son gratis, sino que deberás pagarles si quieres que canten en tu mesa. Cuando estuvimos nosotros, en julio de 2026, nos cobraron 200 pesos por una canción (unos 10 euros).
Si se acercan a tu mesa, pero no quieres contratarlos, con decirles que no amablemente, será suficiente, se darán media vuelta inmediatamente para buscar otra mesa. No son pesados, ni insistentes, ni te van a presionar. Saben que el Tenampa es para disfrutar y respetan el espacio del comensal.
Creo que el Tenampa es de esos sitios que no te puedes perder si viajas a Ciudad de México. Y no te creas que es un lugar sólo para turistas extranjeros. En el local había muchos mexicanos disfrutando de una noche con mariachis. Un momento inolvidable para mí, sin duda alguna
La cuna del Mariachi en la capital: Breve historia del Tenampa
El Salón Tenampa fue fundado en 1925 por un comerciante originario del estado de Jalisco (la tierra natal del mariachi) llamado Juan Hernández Ibarra. En esa época, la música de mariachi era algo meramente rural y de provincia, y en la gran capital no se escuchaba. Él tuvo la visión de abrir una pequeña tienda de licores y comida jalisciense en la Plaza Garibaldi y trajo al primer grupo musical de su pueblo para amenizar el ambiente.
El éxito fue tan rotundo que el local se convirtió rápidamente en el imán que atrajo a todos los músicos que emigraban a la ciudad. Gracias al Tenampa, la Plaza Garibaldi se transformó para siempre en el hogar oficial de los mariachis.

Qué comer en el Salón Tenampa: Los clásicos de cantina
En el Tenampa la estrella absoluta es la birria de chivo y el pozole rojo. Olvídate de platos finos. Aquí se viene a mancharse las manos armando tacos con tortillas calientes.
Si vais a pedir cerveza, olvidad el formato clásico. Aquí lo que se estila es pedir una Michelada o, mejor aún, la famosa Chabela. No os confundáis: mientras la michelada lleva salsas negras y limón, la Chabela es la estrella del Tenampa y se sirve en una copa gigante helada con un toque de jugo de tomate (Clamato).
Dentro del estándar de precios de Ciudad de México, el Tenampa tiene un precio moderado.

No te pierdas nuestro post específico sobre este mítico Salón. Te contamos nuestra experiencia, incluidas las pequeñas cosas que no nos gustaron
El Mercado San Camilito
Fundado en los años 50, este mercado es único en la Ciudad de México por una razón: no es un mercado de abastos donde vas a comprar fruta, verdura o carne. Es un mercado compuesto exclusivamente por puestos de comida preparada .
Es el lugar al que van a cenar los propios mariachis cuando terminan su jornada, los locales que salen de fiesta por el centro y las familias los domingos.
Si en algo se especializa San Camilito, es en la birria de chivo y de ternera o res. Hay decenas de puestos alineados, uno al lado del otro, ofreciendo exactamente lo mismo. En cuanto entres por la puerta, los camareros de cada puesto se te van a acercar de forma muy efusiva con la carta en la mano.


La gran diferencia de precio con el Tenampa
Si el presupuesto del viaje es ajustado, San Camilito es el ganador imbatible frente al Tenampa.
Mientras que en el Tenampa pagas la historia, el local y el «caché», en San Camilito pagas el precio real de mercado. Cenar un buen plato de birria con tus tortillas y un refresco te puede costar perfectamente la mitad de lo que te costaría dentro de la cantina.
Otros locales emblemáticos de la Plaza Garibaldi
Si el Tenampa está lleno o buscas una experiencia diferente, Garibaldi tiene varias opciones legendarias que debes conocer:
El Guadalajara de Noche (El gran show folclórico)
Si el Tenampa es una cantina tradicional donde la música va pasando por las mesas, el Guadalajara de Noche es un formato restaurante-espectáculo. Es un local enorme donde pagas una entrada (o un consumo mínimo) para ver un show continuo en un escenario central.
Aquí no sólo hay mariachis. Hay también bailarines haciendo danza folclórica tradicional (el zapateado, el baile del sombrero), floreo de reata (trucos con cuerda de charro) y cantantes solistas. Es por eso que el precio es de estándar medio-alto. Es ideal si preferís estar sentados viendo un show completo.
Nosotros sólo tuvimos tiempo para uno, y elegimos el Tenampa. Sin embargo, todo el mundo habla muy bien del Guadalajara de Noche. Me lo dejo apuntado para mi próxima visita a la capital.
Bar La Copa de Oro (Para presupuestos mochileros)
Fundada en los años 30, es otra de las cantinas con solera de la Plaza, pero con un perfil mucho más bajo, local y económico que el Tenampa. Se trata de un local ideal para presupuestos ajustados
Es una cantina mexicana de la vieja escuela, menos turística y con decoración más sencilla.
El MUTEM: Museo del Tequila y el Mezcal
No es una cantina como tal. Es un edificio moderno de cristal que contrasta con la Plaza.
En las plantas bajas aprendes sobre la historia del mariachi y cómo se fabrican el tequila y el mezcal. Pero lo mejor está en su terraza de la última planta. Tienen una cantina-terraza espectacular donde puedes cenar o tomar un cóctel.
Dicen que desde su terraza tienes las mejores vistas elevadas de toda la Plaza Garibaldi. Puedes ver la Plaza llena de mariachis desde arriba mientras te tomas un buen mezcal. Como tampoco estuve, no te lo puedo decir de primera mano, pero he visto fotos, y realmente las vistas son muy bonitas.
El precio es de estándar moderado.
A evitar: Salón Tropicana
El guía con el que realizamos la excursión a Teotihuacán y la Basílica de Guadalupe nos dio una advertencia directa sobre este sitio: no ir bajo ningún concepto por su mala fama de estafar al turista. Según nos explicó, la jugada consiste en mostrarte una carta con ciertos precios y luego cobrarte de más en la cuenta final. Si reclamas indicando que hay un error, te sacan una carta diferente con las tarifas infladas que te han cobrado, para justificarse.
Como no llegamos a entrar, no puedo hablar de primera mano, pero tras revisar las opiniones recientes en internet, la realidad es que acumula valoraciones pésimas.