Cenote abierto o cerrado: ¿Cuál elegir?
Cuando organizas un viaje a la Riviera Maya, una de las primeras preguntas que te surgen es: ¿qué tipo de cenote merece más la pena, abierto o cerrado?
Te aseguro que va a ser difícil elegir. Vas a tener que sacar tiempo para los dos.

La realidad es que un cenote a cielo abierto y un cenote en cueva son dos experiencias completamente distintas.
En nuestro viaje tuvimos la suerte de probar ambas versiones:
- Dos cenotes a cielo abierto (Cenote Azul y Cenote Cristalino)
- Un cenote subterráneo en cueva (Cenote Xkokay).

Por eso, si tienes poco tiempo o presupuesto y debes priorizar, aquí te dejo nuestra comparativa real para ayudarte a decidir.
Cenotes a cielo abierto: Natación, luz y vegetación
Son aquéllos cuyo techo colapsó por completo hace miles de años. Quedan totalmente expuestos a la luz del sol y parecen enormes piscinas naturales en mitad de la selva.
Lo que más nos gustó
La sensación de bañarnos rodeados de una vegetación tropical exuberante es increíble.
La luz del sol hace que el color del agua luzca un azul turquesa o verde esmeralda deslumbrante, y además el agua se siente un pelín menos fría que en los cerrados, aunque también aquí está bastante fresquita

Lo que debes tener en cuenta
Al ser tan vistosos y de fácil acceso, suelen concentrar a más gente (sobre todo a mediodía). Recuerda llevar escarpines, porque se toca pie en buena parte de los mismos y el fondo suele estar lleno de piedras y musgo.
Nuestra experiencia
El Cenote Azul y el Cenote Cristalino son dos ejemplos perfectos. Son ideales para ir a tu aire, relajarte nadando y disfrutar del sol.
Cenotes cerrados (en cueva): Aventura y magia subterránea
Son cuevas o grutas subterráneas donde el techo se mantiene prácticamente intacto. En algunos entra un pequeño haz de luz por alguna grieta superior, pero en su mayoría están iluminados de forma artificial
Lo que más nos gustó
Entrar en un cenote cerrado te da una sensación de misterio que no te da un cenote a cielo abierto. Estar nadando rodeado de estalactitas y estalagmitas milenarias en un silencio casi absoluto es una experiencia casi mística, de «otro mundo».

Lo que debes tener en cuenta
El agua suele estar sensiblemente más fresca que en los abiertos. Además, si sufres de claustrofobia o te agobian los espacios cerrados o la falta de luz natural, tal vez no sea la opción más cómoda para ti.
Nuestra experiencia
Visitamos el Cenote Xkokay durante nuestra excursión a Chichén Itzá. Para mí fue un acierto total: la atmósfera que se respira dentro de la cueva es algo que no te da un cenote abierto.
Nuestro veredicto: ¿Con cuál nos quedamos?
Si nos preguntas cuál es mejor, la respuesta sincera es que no son comparables porque transmiten emociones distintas.
- Si buscas un día de relax, sol, nadar a tu ritmo y disfrutar del paisaje verde, elige un cenote abierto.
- Si buscas algo diferente, impactante y que te deje con la boca abierta por su formación geológica, elige un cenote cerrado.
Si está en tu mano, intenta probar al menos uno de cada tipo. Nosotros combinamos los cenotes abiertos que teníamos al lado de nuestro hotel, el Barceló Maya Grand Resort con una excursión que incluía un cenote en cueva, y fue la decisión perfecta para volver a casa con la experiencia completa.
¿Tú con cuál te quedarías? ¿Prefieres el sol de la selva o el misterio de la cueva? ¡Cuéntamelo en los comentarios!