Bratislava en Navidad: la excursión PERFECTA

Mercadillos navideños de Bratislava

Si estás planificando una escapada a Viena en época navideña, hay una excursión cercana, fácil y económica que no te puedes perder: cruzar la frontera para visitar Bratislava en Navidad.

La capital de Eslovaquia se encuentra a tan sólo una hora de viaje y en diciembre se viste de gala con unos mercadillos navideños llenos de encanto, un casco histórico medieval muy bonito y un ambiente mucho más tranquilo que el de la capital austriaca (¡y con precios bastante más económicos!).

Mercadillos navideños de Bratislava

A continuación, te cuento cómo organizamos nuestra excursión de un día a Bratislava por libre desde Viena y la ruta paso a paso con lo mejor que ver en el centro histórico.

¿Vuelas directamente a Bratislava o no vienes desde Viena?

¡Esta guía también es perfecta para ti! Aunque nosotros organizamos la visita como una excursión de un día desde Viena, Bratislava cuenta con su propio aeropuerto internacional (BTS), con bastantes vuelos directos de bajo coste desde España y desde otras muchas ciudades europeas. Si aterrizas en él o visitas la ciudad desde otro punto, puedes saltarte el apartado de transporte y aprovechar directamente nuestro recorrido por el casco histórico y sus mercadillos navideños. 

Al final del post te cuento la mejor forma de ir desde Viena a Bratislava, y un truco para que tu hotel en Viena te salga mucho más barato aprovechando que vas a visitar la capital eslovaca.

Adornos navideños en una tienda del centro de Bratislava
Adornos navideños en una tienda del centro de Bratislava

Los mejores mercadillos navideños de Bratislava

La Navidad en Bratislava se concentra principalmente en tres plazas del centro histórico, muy cercanas entre sí:

Mercado de la Plaza Mayor

Es el mercado navideño principal y el corazón festivo de la ciudad. Se instala frente al Antiguo Ayuntamiento, con un gran árbol de Navidad en el centro.

Mercadillos navideños de Bratislava

Aquí las casetas de madera tienen tejados decorados con los colores de la bandera eslovaca (blanco y rojo) y venden productos de artesanía tradicional. Pero sobre todo lo que encontrarás son puestos de comida y de vino caliente. Es un Mercado mucho más centrado en la gastronomía que en la decoración navideña.

Mercadillos navideños de Bratislava

Plaza Primas

Ubicada justo detrás del Antiguo Ayuntamiento. Aquí podrás ver:

El Palacio Primacial

Es el gran edificio neoclásico de color rosa claro que preside la plaza. 

Navidad en Bratislava

El «Bosque de Navidad«

Durante la época navideña, la plaza se decora de forma muy especial con decenas de árboles de Navidad adornados por niños de las escuelas de Bratislava.

Navidad en Bratislava

Mercado de la Plaza Hviezdoslav

A pocos pasos de la Plaza Mayor, esta larga avenida arbolada frente al elegante Teatro Nacional Eslovaco acoge el otro gran mercado de la ciudad.

Teatro Nacional Eslovaco, en Bratislava

Este mercadillo está más disperso, al tratarse de casetas en línea a lo largo de una avenida, por lo que no tiene el encanto del Mercado de la Plaza Mayor.

¿Qué comer en los mercadillos de Bratislava?

Una de las mejores cosas de los mercadillos eslovacos es su comida. Olvídate por un momento de la dieta y prueba algunas de sus especialidades tradicionales:

  • Lokše:* Crepes saladas finas hechas a base de masa de patata, que se sirven rellenas de ingredientes variados
  • Cigánska pečienka:* Un bocadillo muy popular relleno de filete de cerdo o pollo marinado con cebolla pochada y mostaza.
  • Vino caliente (Varené víno) y Medovina: Para combatir el frío, además del clásico vino caliente, no dejes de probar la Medovina (hidromiel caliente), muy típica en Eslovaquia.

Nosotros tomamos unos lokšes a media mañana en la Plaza Mayor, y disfrutamos de lo lindo de su ambiente navideño junto con la gente local.

Más tarde, y para descansar un poco las piernas (dado que en los mercadillos comes de pie), entramos a un restaurante a probar una comida tradicional eslovaca. Aprovechad y comed en un bonito restaurante, porque el precio es muchísimo más económico que en Viena. Nosotros lo hicimos en uno en la calle principal peatonal, y aun así el precio fue muy ajustado en comparación con los estándares de la Europa occidental. Además, la comida estaba muy buena.

Platos de comida tradicional eslovaca, en un restaurante en Bratislava

Ruta por lo mejor que ver en Bratislava en un día

Como no todo son mercadillos, sino que también hay que conocer lo más significativo de la ciudad, aquí te dejo lo imprescindible que debes visitar.

Aunque es la capital de un país, el centro histórico (Staré Mesto) de Bratislava es muy pequeño y compacto, por lo que  se recorre perfectamente caminando en unas pocas horas, sin necesidad de usar transporte público.

Calle del centro histórico de Bratislava
Calle del centro histórico de Bratislava

Una buena opción para recorrerla es con un free tour en español, en el que te irán contando la historia de cada rincón de la ciudad. Por si te apetece, aquí te dejo los enlaces a 3 free tours diferentes que he encontrado. Mira el que mejor se adapte a tus necesidades o preferencias:

CENTRO Y CASTILLO CON LOCALES: La historia de Bratislava

EL MEJOR FREE TOUR nº 1 imprescindible Bratislava

EL FREE TOUR MÁS COMPLETO Y OFICIAL Bratislava

La Catedral de San Martín 

Catedral de Bratislava

Empezamos la ruta subiendo hasta la Catedral. Es la iglesia más grande e importante de la ciudad, famosa por haber sido el lugar de coronación de numerosos reyes del Imperio Húngaro (incluida la célebre emperatriz María Teresa). Su torre destaca en la silueta del casco antiguo.

Pero como veis en la foto, para cualquier español es simplemente una Iglesia. Nada que ver con nuestras catedrales. Sin embargo, esos campanarios verdes terminados en punta, tan típicos de estos países, son realmente bonitos.

Interior de la Catedral de Bratislava
Interior de la Catedral

El Castillo de Bratislava 

Desde la Catedral, seguimos subiendo hacia el Castillo de Bratislava, encaramado sobre una colina que domina el Río Danubio y toda la ciudad.

Aunque la subida a pie requiere un pequeñito esfuerzo, las vistas panorámicas del casco antiguo con la ciudad moderna al fondo valen muchísimo la pena.

Vistas de Bratislava desde la cuesta que sube al Castillo
Vistas de Bratislava desde la cuesta que sube al Castillo

La bajada la hicimos por un lugar diferente a la subida, y fuimos atravesando un barrio precioso de calles empedradas.

La Puerta de San Miguel 

Bajando de la colina nos adentramos de lleno en el casco antiguo a través de la Puerta de San Miguel, la única puerta medieval que se conserva en pie de las antiguas fortificaciones de la ciudad. Su característica torre con cúpula de estilo barroco es una de las estampas más conocidas de Bratislava.

Calle del centro histórico de Bratislava, con la Puerta de San Miguel al fondo
Al fondo, la Puerta de San Miguel

Las divertidas esculturas de bronce del casco antiguo

Paseando por las callejuelas peatonales te irás topando con las simpáticas estatuas de bronce que decoran el centro.

La más famosa de todas es Cumil (el trabajador en la alcantarilla), un obrero que asoma la cabeza desde el suelo con una sonrisa pícara. 

¡Hacerse una foto con él es un clásico imprescindible! Por supuesto, como “turistas sin complejos” que somos, nos hicimos la foto que todo el mundo se hace. ¡No vuelvas sin la tuya!

La Iglesia Azul

Un poco más alejada del meollo principal (a unos 10-15 minutos andando desde la Plaza del Ayuntamiento), se encuentra la Iglesia de Santa Isabel, conocida popularmente como la Iglesia Azul.

Es un edificio único de estilo Art Nouveau pintado íntegramente en tono azul pastel por fuera y por dentro. Parece sacado literalmente de una casa de muñecas.

Ese día estaba cerrada cuando fuimos a visitarla, así que no pudimos contemplarla por dentro.

El broche de oro: Bratislava iluminada al anochecer

Si hay algo que te recomiendo encarecidamente es esperar a que anochezca antes de poner rumbo de vuelta a Viena.

A primera hora de la tarde, en cuanto se encienden las luces, el centro histórico y los mercadillos navideños se transforman por completo. El ambiente se vuelve muchísimo más cálido, el olor a vino caliente llena la Plaza Mayor y la decoración cobra una magia especial.

Conforme iba oscureciendo, la magia de la Navidad iba en aumento.

El Teatro Nacional se veía así de bonito

Antes de caminar hacia la parada del Flixbus para volver a Viena, nos acercamos hasta la orilla del río y nos asomamos a uno de sus puentes para contemplar el Danubio iluminado con las luces de la ciudad reflejándose en el agua

Danubio iluminado con las luces de la ciudad reflejándose en el agua , a su paso por Bratislava

Desde casi ese mismo punto, así se veía el Castillo, ahora también iluminado

Castillo de Bratislava, iluminado

Sin duda, la postal perfecta para poner el punto final a un día inolvidable descubriendo la Navidad eslovaca.

Cómo ir de Viena a Bratislava en un día: ¿Tren o Flixbus?

Para hacer esta excursión por nuestra cuenta nos planteamos las dos opciones principales: tren o autobús. Por supuesto, se puede ir en tren, pero tras analizar la logística nos decantamos por el autobús con la empresa Flixbus.

Éstas fueron las razones:

Llegada directa al centro de Bratislava: La estación principal de trenes de Bratislava (Hlavná stanica) queda algo más alejada, por lo que hace falta un segundo transporte para llegar al casco histórico. El Flixbus, en cambio, te deja en la parada junto al puente Most SNP, literalmente a las puertas del centro histórico para empezar a caminar nada más bajarte.

Salida cómoda desde nuestra base en Viena: Elegimos salir en autobús con Flixbus porque coincide que se coge en la estación internacional de autobuses de Viena, que está pegada a la Estación Central de Trenes. Como nuestro vuelo llegaba tarde la primera noche y al día siguiente nos íbamos directamente a Eslovaquia, reservamos las dos primeras noches en un hotel pegado a estas estaciones, en lugar de hacerlo en el centro de Viena, que son bastante más caros (una estrategia de alojamiento en Viena de la que te hablo con detalle en el post dedicado a esta ciudad).

Duración y frecuencia: El trayecto dura sólo 1 hora y hay varias salidas al día.

Consejo práctico: Te recomiendo reservar un autobús bien temprano para aprovechar la luz del día en Bratislava y coger la vuelta a Viena a última hora de la tarde, justo a tiempo de haber disfrutado de sus mercadillos iluminados.

Mi opinión: ¿Merece la pena ir a Bratislava en Navidad desde Viena?

¡Absolutamente sí! Es una excursión facilísima de organizar, muy económica, que te permite conocer una capital diferente en un solo día sin agobios.

Además, tuvimos la suerte de ir en un soleado día de invierno, lo que hizo que disfrutáramos la ciudad mucho más. Evidentemente, nada luce igual de bonito con lluvia.

Ahora bien, no te esperes la grandiosidad de Viena o de otras grandes ciudades europeas, porque esto no es lo que vas a encontrar allí. Bratislava es una ciudad pequeñita y acogedora en la que pasarás un día navideño muy agradable.

Mientras que Viena destaca por su monumentalidad e iluminación imperial, Bratislava ofrece una Navidad mucho más acogedora, tradicional y familiar. Poder recorrer su casco histórico, probar su gastronomía local a buenos precios y volver a Viena a dormir en el mismo día hace que esta escapada sea un plan de 10 para redondear tu viaje navideño.

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